lunes 19 de mayo de 2008

Speed Racer

Dirección: Andy Wachowski, Larry Wachowski.

Guión: Andy Wachowski, Larry Wachowski.
Reparto: Emile Hirsch, John Goodman, Christina Ricci, Matthew Fox, Susan Sarandon, Paulie Litt, Roger Allam, Rain, Benno Fürmann, Yu Nan.


Los hermanos Wachowski dijeron que se retirarían del cine después del (muy merecido) fracaso de crítica de las secuelas de Matrix. No cumplieron su promesa, pero salió bien la cosa, porque el periodo de reflexión trajo V de Vendetta, creada por ellos aunque dirigida por James McTeigue. Ahora vuelven, esta vez sí totalmente al volante (juego de palabras involuntario, one more time), con la adaptación de su serie favorita de la infancia: el anime Speed Racer, más conocido en la patria del Cid como Meteoro, su primera incursión en el terreno de lo familiar, inspirados confesamente por los ingresos.

Mi primera impresión al saber de Speed Racer fue algo así como "Menuda mierda más gorda", que se transformaría en "Ah, pues puede estar bien" y posteriormente pasaría a "Fijo que es un mierdolo"; cuando vi el tráiler, la semana pasada, hubo un factor con el que no contaba que me devolvió las ganas de verla: el mono. Había un mono vestido como una persona, haciendo gestos y cosas. Así, tras ver algunas críticas malas y algunas (menos) buenas, me decidí por fin a volver al cine.


Sí, qué pasa. Fui a verla porque salía un mono, pero no me da vergüenza confesarlo, y menos después de que me gustara bastante, sobretodo en lo visual: los escenarios tienen mucho del Tim Burton más happy, concretamente del de Charlie y la fábrica de chocolate (y por extensión de Amélie o Pushing Daisies), pero al cuadrado y generado por ordenador; la ciudad recuerda a la Coruscant de El ataque de los clones, y las carreras son un puro festín óptico, seguro que empalagoso para muchos, que es imposible ver sin pensar en algún producto psicotrópico que el título sugiere, y también con un ineludible aroma a videojuego. Los toques anime están presentes en todo el filme, tanto en la puesta en escena (por la fidelidad al original, me imagino, aunque a mí la serie me pilló bastante... inexistente) como en los gestos exagerados de algunos personajes como, sobretodo, en los combates de artes marciales, que también son lo más Wachowski del filme (hasta en V los había, sin venir demasiado a cuento), en que hasta John Goodman da hostias como panes.

Ah, John Goodman. Secundario de lujo, como casi todos los de la película; además de él, Susan Sarandon, Christina Ricci (que aquí está tan mona como buena) y Matthew Fox, así como el cantante japonés Rain, secundan perfectamente a un Emile Hirsch tan soso como su personaje solicita. Sin quejas en este aspecto, aunque sí es una lástima que Hiroyuki Sanada salga apenas diez segundos.


No hay que olvidar que es una película pensada para los críos, y en ello radican varias de sus características principales: los constantes chistes blancos (sobretodo propiciados por el hermano pequeño de Speed y su mono, y por tanto perdonables y hasta divertidos, aunque sus escenas en muchas ocasiones no están bien encajadas con la trama principal y resultan anticlimáticas) y la subordinación de lo argumental a las imágenes, que dan como resultado una película visualmente exhuberante, que por esto, repito, no gustará a muchos, y que tarda algo en arrancar pero que a los tres cuartos de hora, más o menos, toma un ritmo imparable, que la convierte en un producto tremendamente entretenido, que los niños disfrutarán mucho, y también los adultos, si tienen la suerte de conservar parte de su personalidad infantil. Y en los créditos el mono sale vestido de mecánico y bailando, hostia, ¿qué más queréis?


Valoración: 6,5/10.

viernes 9 de mayo de 2008

Iron Man

Título original: Iron Man.
Dirección: Jon Favreau.
Guión: Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum, Matt Holloway.
Reparto: Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow, Jeff Bridges, Terrence Howard, Shaun Toub, Faran Tahir, Leslie Bibb, Clark Gregg.


Por lo general (y como excepción se me ocurren los Batman de Burton y, en especial, de Nolan), las películas de superhéroes son entretenidas pero, por definirlas de un modo suave, son una mierda: se basan en los efectos especiales y dejan de lado el guión y demás aspectos anticomerciales. Eso lo sabemos todos. Bien, ahora hablemos de Iron Man en particular.

La primera película sobre el hombre de hierro (queda bastante claro que tendrá continuación, tanto por el final como por la recaudación) no se aleja demasiado del promedio en ese sentido, pues su principal atractivo son sus cuidadísimos efectos especiales. Sin embargo, no cae en ese saco roñoso en el que se encuentra el grupo liderado, sin duda, por Los 4 fantásticos, ya que cuenta con una serie de virtudes muy estimables.

La primera, la básica, es Robert Downey Jr. Cuando supe que iba a ser él el protagonista no pude menos que levantar una ceja; si se os ocurre un actor menos comercial, me avisáis. Sin embargo, es perfecto para su papel, y está perfectamente respaldado por Jeff Bridges, otro actor indie de prestigio que (al contrario que el enorme Kevin Spacey en Superman Returns) hace un muy buen papel, sobretodo en sus momentos de némesis de Stark. Gwyneth Paltrow está bastante regular, pero tampoco es que el papel dé para mucho; Terrence Howard merecía más minutos.


La personalidad desenfadada e irónica del protagonista dota a la cinta de otra de sus cualidades indispensables: el humor, en muchos momentos negro, que la distancia nuevamente de las superproducciones heroicas típicas, generalmente imbuidas de un repulsivo tono de comedia blanca. Mención especial en este sentido merece el robot obsesionado con extinguir fuegos. Además, la banda sonora ayuda a Iron Man a congraciarse conmigo, al estar formada completamente por temas de Rock duro, algunos de ellos mundialmente conocidos, como Back in Black, de los AC/DC o, ¿cómo no?, una versión instrumental de Iron Man, de Black Sabbath.

¿Hay puntos negros? Claro; de hecho, no deja de ser una película de superhéroes corrientita pero con virtudes que la elevan por encima de la media. El guión está desestructurado, concediendo escasa importancia al tramo final, que por otra parte recuerda al del Hulk de Ang Lee; los secundarios están desdibujados, y muchas veces las motivaciones de los personajes son raras y/o chorras. Para comer palomitas, pero sin sentir vergüenza.


Valoración: 6,5/10.

sábado 12 de abril de 2008

Fuera de carta

Dirección: Nacho G. Velilla.

Guión: Nacho G. Velilla, Oriol Capel, David Sánchez, Antonio Sánchez Olivas.
Reparto: Javier Cámara, Benjamín Vicuña, Lola Dueñas, Fernando Tejero, Junio Valverde, Alexandra Jiménez, Chus Lampreave, Luis Varela.

Maxi es homosexual y dueño de un semiprestigioso restaurante en Chueca. Cuando su ex-mujer muere de cáncer, se ve obligado a hacerse cargo de sus dos hijos, un adolescente y una niña, a los que abandonó siete años atrás. Para más complicaciones, entra en su vida un futbolista argentino retirado con el que iniciará una relación secreta, y los problemas económicos de su local le harán codiciar, más que nunca, la estrella Michelín.


Fuera de carta es lo que se espera de ella, ni más ni menos. Es la adaptación a la pantalla grande del humor del creador de las populares series Siete vidas y Aída, y se nota en todo momento: en no pocas ocasiones nos sorprenderemos inconscientemente de no escuchar risas de fondo tras los chistes, y los personajes están escritos para los protagonistas de las ya mencionadas series. Por ejemplo, el personaje de Fernando Tejero es igual que el Luisma de Paco León, y el futbolista parece una versión argentina y homosexual del Santi Millán de Siete vidas.

Sólo recomendada para aquellos que gusten de las creaciones de G. Velilla y del humor televisivo patrio en general, el mayor atractivo, además de la maestría con que se cambia en varias ocasiones de la comedia al drama, es la solvencia del reparto. Lola Dueñas está bastante bien, Fernando Tejero en su línea; el mejor, sin duda, Javier Cámara, que ya ha demostrado con creces que el papel de homosexual cómico es su especialidad (véase, o mejor no porque el papelito de Cámara es casi lo único destacable, La mala educación) y que da calidad a la película, aunque también están geniales dos grandes veteranos, Chus Lampreave y Luis Varela, que interpretan a los padres homófobos del protagonista. Atención al chiste del enfermero mariquita.


Valoración: 6/10.

sábado 29 de marzo de 2008

La noche es nuestra

Título original: We Own The Night.

Dirección: James Gray.
Guión: James Gray.
Reparto: Joaquin Phoenix, Mark Wahlberg, Robert Duvall, Eva Mendes, Alex Veadov, Antoni Corone, Danny Hoch, Moni Moshonov.


Cada vez es más difícil innovar en un género tan cerrado como es el cine de gángsters. Aun así, el año pasado sin ir más lejos pudimos disfrutar de dos propuestas verdaderamente interesantes y radicalmente distintas entre sí: American Gangster, que sin contar con demasiados elementos novedosos conseguía ser un filme muy sólido, y Promesas del Este, que recreaba con la sordidez y la crudeza típicas de Cronenberg el oscuro mundo del hampa. La siguiente película de mafiosos interesante que nos ha llegado es La noche es nuestra, de James Gray, director de Little Odessa y La otra cara del crimen, centradas en el aspecto familiar dentro de lo criminal. La primera no he podido encontrarla; la segunda, aunque bien dirigida e interpretada, tenía problemas en el guión y en el ritmo narrativo.

Bobby Green trabaja como encargado de una discoteca propiedad de un narcotraficante, que lo considera casi un miembro de su familia. Sin embargo, la verdadera familia de Bobby son su padre y su hermano, ambos policías. Cuando estos inician los intentos de capturar al sobrino del jefe de Bobby, que opera en su local, deberá decidir dónde residen sus lealtades.

Nos encontramos con una película con características similares a las que ha venido mostrando el resto de la filmografía de Gray, que ya he mencionado antes: la centralidad de lo familiar y los fallos de guión. La familia sirve aquí para alcanzar una intensidad dramática bastante conseguida, en especial gracias a la actuación de Phoenix, que soporta el peso de las dos horas que dura el filme, además de para proveer de un punto de vista muy bien encontrado, por lo ambiguo (en un principio).


Los fallos del guión son varios. Unos son los problemas de ritmo, que hacen que en varios momentos la película resulte lenta; otro, la previsibilidad. También están las incongruencias narrativas; la que más canta, la evolución "profesional" del personaje de Phoenix, aunque también se pueden destacar algunas escenas concretas, como el segmento de acción de la recta final. Además, los diálogos resultan en ocasiones ridículos, ya que Gray intenta introducir algunas expresiones a lo Scorsese/Tarantino/Ritchie y fracasa (se me ocurre ahora mismo "Mickey Mouse"); por otra parte, hay también un buen número de frases hechas rebuscadas que no cuajan y que a veces ni funcionan dentro del contexto (¿"Si te casas con un mono no te quejes de que huela a plátanos"?). Eso sí, también hay alguna acertada, como una de las que dice el personaje de Wahlberg: "Más vale que te juzguen doce a que te entierren seis".

La dirección notable es el aspecto más positivo, y resulta especialmente destacable en dos escenas de acción (la redada a la que sigue un salto temporal y la persecución en coche), así como en la visita al lugar donde el malo, que, eso sí, tiene muy poco carisma, prepara la droga; es ésta una escena oscura, siniestra y casi onírica. El tono en general es tétrico, muy adecuado para lo que se narra, por lo que, sin alcanzar la intensidad de aquella, recuerda un poco a Promesas del Este. La ambientación en general es muy ochentera, tanto en la ropa como en la música, quizá incluso exageradamente.


Lo mejor del reparto es, sin duda, un Joaquin Phoenix con unos cuantos kilos de más, que además, como digo, pasa en pantalla prácticamente todo el metraje. Éste es uno de los mejores papeles de su carrera, claro que no llega al nivel interpretativo que alcanzó en En la cuerda floja. Mark Wahlberg está bastante soso, aunque ya ha demostrado, en Infiltrados, Boogie Nights o la propia La otra cara del crimen, que puede ser un buen intérprete, aunque lo cierto es que su personaje no necesita una gran variedad de registros. Robert Duvall interpreta su papel a la perfección, básicamente porque es el mismo que lleva interpretando durante buena parte de su carrera. En cuanto a Eva Mendes... su mejor aportación al filme es la escena inicial. En lo artístico, bueno, por lo menos lo intenta. Además, su personaje está de relleno y resulta bastante irritante.

En conclusión, La noche es nuestra es una obra interesante, que no destaca demasiado dentro de su género pero que tampoco es despreciable gracias a su protagonista, a la dirección y a la intensidad dramática que alcanza en ocasiones. Merece la pena verla, a pesar del guión mediocre y de que hay mucho que viene de otras películas (recuerda a El clan de los irlandeses, a Infiltrados, a Casino, a la ya mencionada Promesas del Este... incluso ese balazo tan curioso lo vimos ya en Serpico).


Valoración: 6,5/10.

martes 11 de marzo de 2008

Primeras fotos de los personajes de Watchmen

Watchmen, la adaptación de la mejor novela gráfica de Alan Moore (lo que es lo mismo que decir "la mejor novela gráfica de la historia"), dirigida por Zack Snyder (El amanecer de los muertos, 300), se estrenará en los Estados el 6 de marzo del año que viene, según dice en el blog de la película el propio director. Para aguantar mejor la espera, o más bien para ponernos los dientes más largos, ha colgado fotos de los personajes, excepto del Dr. Manhattan (que será una modificación con ordenador de Billy Crudup, así que imagino que aún no está preparado).

Fotos.

Me gustan bastante la versión modernizada del Espectro de seda y la siniestra del Búho nocturno. La película promete, en principio, y más teniendo en cuenta que el director es un éxito comercial asegurado y le dejan hacer lo que le salga de la polla. Veremos.

sábado 23 de febrero de 2008

Oscar 2008: previsiones

Me imagino que a la mayoría de los cinéfilos, independientemente de nuestros sentimientos hacia la gala de los Oscar, nos debe gustar hacer una quiniela; a mí, por lo menos, me encanta. Por esto, paso a nombrar las películas que, imagino, ganarán los Oscar principales, así como las que -de entre las nominadas- me gustaría que se llevaran la estatuilla. (Paso de votar en las secciones de documental y película de habla no inglesa, básicamente, porque no he visto ninguna de las aspirantes)

Largometraje de animación

Nominaciones:
-Persépolis
-Ratatouille
-Locos por el surf

Creo que ganará: ¿Qué pregunta es ésa? Ratatouille. Es tremenda. Persépolis también está muy bien, aunque es mucho más para adultos y creo que este premio se dirige más bien a lo infantil. De todas formas... Ratatouille.

Quiero que gane: Ratatouille.

Actor de reparto

Nominaciones:
-Hal Holbrook (Hacia rutas salvajes)
-Javier Bardem (No es país para viejos)
-Casey Affleck (El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford)
-Tom Wilkinson (Michael Clayton)
-Philip Seymour Hoffman (La guerra de Charlie Wilson)

Creo que ganará: Bardem, por el bombo que se le ha dado, aunque con la suerte que tenemos los españoles en lo internacional, a saber. De todas formas, Tom Wilkinson también tiene muchísimas posibilidades -se lo viene ganando a pulso durante muchos años, y en Michael Clayton, como el resto del reparto, está enorme-, y Hal Holbrook también, en plan reconocimiento de toda la carrera... lástima que su papel dure un cuarto de hora. A Hoffman lo descarto porque ya ganó con Capote y hay papeles nominados mucho más fuertes que el suyo, y a Affleck porque es muy joven y su película no ha tenido repercusión alguna.

Quiero que gane: Casey Affleck, que en realidad tendría que estar nominado al mejor protagonista. Su interpretación de Robert Ford me impactó muchísimo. También me gustaría mucho que lo ganaran Bardem o Wilkinson. De todas formas, es en esta categoría en la que más me gustan las nominaciones: creo que todos se merecen el premio. Quizás el único con el que no estaría totalmente de acuerdo sería Holbrook, pero no por el nivel interpretativo sino por los escasos minutos en que aparece.

Actriz de reparto

Nominaciones:
-Cate Blanchett (I'm Not There)
-Tilda Swinton (Michael Clayton)
-Saoirse Ronan (Expiación)
-Ruby Dee (American Gangster)
-Amy Ryan (Adiós pequeña, adiós)

Creo que ganará: Aquí dudo. Creo que las únicas que tienen verdaderas posibilidades son Swinton y Blanchett: la segunda clava el papel de Bob Dylan, y la crítica la ha alabado unánimemente; sin embargo, ha ganado ya varios Oscar (ninguno por una actuación como ésta, eso sí), y el hecho de estar nominado en dos categorías siempre es contraproducente, aunque no sé por qué, para un actor. Tilda Swinton es grande, hace un papelón y nunca ha sido reconocida, aunque sí valorada. Yo creo que se lo llevará Swinton.


Quiero que gane: También estoy entre Blanchett y Swinton. Lo de Ruby Dee me parece algo forzado, Amy Ryan tampoco es que me matara (me gustó más Michelle Monaghan en la misma película) y Saoirse Ronan, aunque sí me encantó su interpretación, creo que tiene talento y se lo puede llevar más adelante. Como Blanchett ya se ha llevado unos cuantos... Tilda Swinton.

Actor principal

Nominaciones:
-George Clooney (Michael Clayton)
-Daniel Day-Lewis (Pozos de ambición)
-Tommy Lee Jones (En el valle de Elah)
-Johnny Depp (Sweeney Todd)
-Viggo Mortensen (Promesas del Este)

Creo que ganará: Day-Lewis es el que más se lo merece, aunque ya tenga uno, porque es el puto amo y porque lo digo yo; de todas formas, no descarto a Tommy Lee Jones, porque es un actorazo y últimamente por fin lo demuestra en grandes películas (además de ésta, en que sin duda realiza la mejor actuación de su carrera, No es país para viejos y Los tres entierros de Melquíades Estrada), y, sobretodo, a Johnny Depp; no es que crea que se lo merezca especialmente, pues la verdad es que, aunque sus personajes me encantan la mayor parte de las veces, lo considero un actor con un registro limitado (o sea, que sólo hace de friki, aunque no toque). Lo que pasa es que, si ya lo nominaron por esa genial sobreactuación en Piratas del Caribe, la Academia le tiene ganas. George Clooney está bastante bien, pero por mucho que lo ame Hollywood aquí no pinta demasiado; en cuanto a Viggo Mortensen, el pobre, aun siendo buen actor y realizando un trabajo mayúsculo, lo tiene muy muy difícil.

Quiero que gane: Day-Lewis. Si no, Tommy Lee Jones. Aunque contra Daniel nada puede.

Actriz principal

Nominaciones:
-Julie Christie (Lejos de ella)
-Cate Blanchett (Elizabeth: La edad dorada)
-Laura Linney (La familia Savages)
-Ellen Page (Juno)
-Marion Cotillard (La vida en rosa)

Creo que ganará: Laura Linney; de todas las películas nominadas en categorías "importantes", la suya es la única que no he podido ver, pero lo deduzco por eliminación: Julie Christie sale muy poco, y no se puede decir que su interpretación sea de las mejores de su carrera; Cate Blanchett se merece más el de secundaria, y además la película por la que está nominada es una puta mierda; Marion Cotillard es extranjera, y su actuación supongo que será más valorada por los franceses que por nadie; Ellen Page, que por el enjabone intensivo al que ha sido sometida Juno es mi segunda opción, no hace una interpretación espectacular (estaba bastante mejor en la genial Hard Candy) y además es muy joven. Así que me queda Laura Linney, que ya ha estado nominada además.

Quiero que gane: Si su papel está en la media de su carrera en general, Laura Linney; a falta de ver La familia Savages, mi favorita es Marion Cotillard, único motivo real para ver La vida en rosa.

Guión adaptado

Nominaciones:
-Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición)
-Ethan y Joel Coen (No es país para viejos)
-Ronald Harwood (La escafandra y la mariposa)
-Christopher Hampton (Expiación)
-Sarah Polley (Lejos de ella)

Creo que ganará: Ninguno de los guiones nominados es redondo; quizá el mejor en ese sentido sea el de La escafandra y la mariposa, que no obstante llama mucho más la atención por la dirección. La cosa está, me parece entre Pozos de ambición y No es país para viejos; me decanto por la segunda, pero para igualar los premios más que nada. ¿El porqué? Abajo. Donde pone Película.

Quiero que gane: Ídem.

Guión original

Nominaciones:
-Tony Gilroy (Michael Clayton)
-Nancy Oliver (Una chica de verdad)
-Brad Bird, Jan Pinkava, Jim Capobianco (Ratatouille)
-Diablo Cody (Juno)
-Tamara Jenkins (La familia Savages)

Creo que ganará: No estoy muy seguro. Descarto así de primeras La familia Savages, porque como digo no la he visto (aunque no parece que tenga muchas posibilidades, la verdad); quizá se lo lleve Michael Clayton, porque entre las nominaciones que tiene la película esta es la única que quizá merece realmente. Me gusta que esté aquí Ratatouille, aunque tampoco veo que tenga muchas posibilidades. Probablemente se lo llevará Juno, por motivos antes mencionados; sí, apuesto por Juno.


Quiero que gane: Uf. Ninguno de los guiones de aquí me mata, aunque mi favorito seguramente sea el de Una chica de verdad. El resto... me molestaría un poco que ganaran.

Dirección

Nominaciones:
-Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición)
-Joel e Ethan Coen (No es país para viejos)
-Tony Gilroy (Michael Clayton)
-Julian Schnabel (La escafandra y la mariposa)
-Jason Reitman (Juno)

Creo que ganará: Tanto PTA como los Coen como Schnabel realizan una labor perfecta; en el caso del último, además es original. Pero creo que, porque se les viene negando durante toda su vida fílmica, se lo llevarán los Coen. Tony Gilroy aquí está enchufado, y en cuanto a Jason Reitman... eh... en fin.


Quiero que gane: Los Coen, por lo de tener una filmografía extensa e impresionante jamás premiada más que por el guión de Fargo, simplemente.

PELÍCULA

Nominaciones:
-Pozos de ambición
-No es país para viejos
-Michael Clayton
-Expiación
-Juno

Creo que ganará: Vamos a eliminar. Michael Clayton, aun siendo una buena película, sobra totalmente en esta categoría (¿dónde cojones está El asesinato de Jesse James? ¿Dónde American Gangster?); Juno está sólo para llenar el hueco reservado a la película indie y por haber tenido una acogida injustamente cálida; Expiación es muy buena, pero no es grande, como las dos que nos quedan. Como película en sí, y por mucho que se haya ensalzado la de los Hermanos, There Will Be Blood es mejor. Creo que se llevará el premio principal, pero que, como digo, los Coen ganarán el de directores. De todas formas, tengo también muy presente la probabilidad de que ocurra exactamente lo contrario, o incluso de que los Coen se lleven ambos; eso sí, dudo muchísimo que Pozos de ambición gane los dos.


Quiero que gane: Entre PTA y los Coen, pero como película en sí prefiero There Will Be Blood. Aunque me jode un poco, la verdad.

Y eso es todo... el lunes confirmaré mis errores. Buenas tardes, y buena suerte.

lunes 18 de febrero de 2008

Pozos de ambición (There Will Be Blood)

Título original: There Will Be Blood

Dirección: Paul Thomas Anderson
Guión: Paul Thomas Anderson (novela de Upton Sinclair)
Reparto: Daniel Day-Lewis, Paul Dano, Dillon Freasier, Kevin J. O'Connor, Ciarán Hinds


Avalancha de peliculones. Las nominaciones a los Oscar de este año, exceptuando lo relacionado con Sweeney Todd y Michael Clayton, me parecen bastante justas; en especial me alegran las nominaciones de los Coen y del señor que hoy nos ocupa: Paul Thomas Anderson barra PTA, director barra guionista de las geniales Boogie Nights y Magnolia, que ha creado en esta ocasión una obra tan densa y personal como aquellas, pero mucho más oscura y, si se quiere, extraña.

There Will Be Blood habla sobre Daniel Plainview, un hombre que se hace rico, tras años de duro trabajo realizado de forma avaricioso-egocéntrica, en los Estados Unidos de la transición entre el SXIX y el XX, tras encontrar un pozo de petróleo. Años después, siendo ya un empresario, se dirige a una zona de Tejas rica en petróleo, donde mantendrá una durísima pugna psicológica con el joven Eli Sunday, joven tan ambicioso como Plainview, pero que usa un medio muy distinto para medrar: la fe.


Se habla sobretodo de la actuación de Daniel Day-Lewis en las buenas críticas al filme, y ciertamente es él uno de los pilares que sostienen There Will Be Blood. Confecciona, apoyado en un guión soberbio, un personaje memorable, enfermo de una avaricia unida a un odio por lo que le supera, sin más finalidad que la de vivir sin ser molestado por nada ni por nadie, criado sin un afecto que cree que no necesita y que a su vez no sabe dar; como he leído por ahí, Daniel Plainview es "el lado oscuro del sueño americano". Day-Lewis emociona, intriga, enfada y asusta en una obra teñida de un tono general frío, oscuro y seco. Junto a él, Paul Dano, que consigue con facilidad ser repugnante y patético, y un sorprendente, por estoico, Dillon Freasier, que interpreta al hijo adoptivo de Plainview, utilizado por éste como una simple herramienta para causar una buena impresión a aquellos con quien negocia.

Película de ritmo pausado y dilatada duración, de una lentitud que, por lo que he notado, molesta a buena parte de los espectadores, mientras que a mí me ha parecido perfecta, por el hecho de que de tal modo he podido disfrutar más calmadamente de una dirección magistral, una fotografía impresionante y una banda sonora (de Jonny Greenwood, de Radiohead) estridente y dolorosa para los oídos, que queda a la película como un guante.


Durante todo el metraje la obra tiene un aire de clásico, por lo épico, la magnitud de lo que cuenta y tal, pero esta intención de... imitación, por así decirlo, queda descartada por la ya mencionada banda sonora y por el final, chocante, brutal; a mi parecer, Anderson quería narrar el enfrentamiento entre Plainview y Sunday, y por extensión lo que ambos simbolizan, un pensamiento que veo fortalecido por el título, el tráiler y las frases promocionales, además de por el hecho de que las mejores escenas (aunque a mi gusto la mayoría son geniales; ejemplo básico es la de la torre en llamas, en un crepúsculo magníficamente rodado, pero también el primer cuarto de hora, la presentación, varias escenas mudas impresionantes) tienen lugar entre ambos. Véanse el bautismo, la inauguración del pozo o la propia escena final. Por tanto, en mi opinión al director se le agrandó la película a medida que la realizaba, algo que ha sido, sin duda, para bien, aunque por ello no es There Will Be Blood una obra totalmente pulida; sin embargo, sí magnífica. Merecedora del Oscar aunque, como digo, el final le quita posibilidades, pues no es sino una burla, una negación total del tono que tenía hasta el momento el filme. Un toque cabrón y genial; si te quedas sin Oscar, PT, qué más da.


Valoración: 8,5/10.

sábado 16 de febrero de 2008

Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet

Título original: Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street
Dirección: Tim Burton
Guión: John Logan, Christopher Bond (musical: Stephen Sondheim, Hugh Wheeler)
Reparto: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Jamie Campbell Bower, Ed Sanders, Timothy Spall, Jayne Wisener, Sacha Baron Cohen, Laura Michelle Kelly


Tim Burton me encanta desde que vi, siendo muy crío, Pesadilla antes de Navidad, la película más atribuida a un cineasta erróneo que conozco; en cualquier caso, dicha película plasmaba de una forma maravillosa la mente siniestra del artista, que más tarde vería nuevamente en otras genialidades: Eduardo Manostijeras, Sleepy Hollow, La novia cadáver. A Sweeney Todd le tenía muchísimas ganas, aparte de por ser de quien es, porque desde el primer anuncio me pareció que reuniría todas las características de este ambiente gótico presentes en la filmografía de Burton llevadas al extremo, además en carne y hueso, con el gran muso Johnny Depp. No me ha decepcionado en absoluto.

Benjamin Barker, un barbero de la calle Fleet de Londres, vive feliz con su hermosa mujer y la hija de ambos, hasta que el juez Turpin decide acusar al hombre de un crimen que no cometió y conseguir a la mujer. Quince años después, Barker vuelve a Londres, buscando venganza contra quien le arrebató su vida, ayudado por la señora Lovett, la orgullosa hacedora de las peores empanadas de la ciudad. Sin embargo, ya no será nunca más Benjamin Barker, sino que ha adoptado un pseudónimo: Sweeney Todd.


Lo primero que llama la atención de Sweeney Todd es la perfección de la estética, que nos regalará imágenes memorables; una estética lúgubre, puramente burtoniana, con predominancia de los tonos negros y grises, pero con los que contrasta violentamente un color: el rojo brillante de la sangre, que fluye con cómica naturalidad durante buena parte de la obra, además en proporciones propias, por poner un ejemplo fácil, del Vol. 1 de Kill Bill. En cada corte que Todd, por lo general impasible, distraído incluso, realiza, junto con los litros de sangre emana un sonido de chasquido que es a la vez repugnante y morbosamente atrayente.

El guión está realmente conseguido, manteniendo en el espectador una sonrisa casi constante, fruto de un humor negrísimo, que divierte tanto con situaciones morbosas (como las anteriormente mencionadas pero con otras mejores incluso, véanse las empanadas de... carne, sí) como con una crítica social generalizada que se mantiene durante todo el metraje, aunque alcanza su culmen en el tema en que los dos protagonistas hablan sobre los tipos de personas y sus, digamos, cualidades nutritivas. Con inesperada maestría se pasa de la comedia negra al dramatismo más duro de la recta final de la película, que no deja de ser el mejor tramo.


La banda sonora, verdadera base del filme (así a bote pronto diría que un 80-85% de los diálogos son cantados), si bien no es una maravilla, sí es muy buena, genial en algunos puntos, casi siempre cómica, como digo, excepto en las partes en que el protagonista recuerda su pasado, en las escenas con los dos jóvenes enamorados (algo descolgadas de la historia principal, pero que no molestan en absoluto) y, destacado personalmente, en el tema Not while I'm around, interpretado por el niño Ed Sanders. Son estas canciones románticas/serias las de nivel artístico más elevado, compensado en los segmentos cómicos por versos tremendamente ingeniosos, aunque con rimas forzadas y repetitivas en algunas ocasiones.

Sobre Johnny Depp recae la mayor parte de peso de la película, y lo sostiene con incluso mayor virtuosismo del que nos tiene acostumbrados; ¿que sólo sabe interpretar a personajes frikis? Por mí bien, si se mantiene en el nivel interpretativo de Sweeney Todd. Por suerte, y para mi alivio, también cumple durante sus escenas musicales, respaldado en los agudos por oportunos aumentos del volumen de la música de fondo. Helena Bonham Carter tiene el mejor personaje, y lo interpreta de forma aplaudible, demostrando que no es sólo una enchufada sino que además sabe actuar; Alan Rickman es perfecto para el papel por su habitual imperturbabilidad siniestra, y por tanto lo clava, como era de esperar, al igual que Timothy Spall, con el que compartiera cartel en un par de las de Harry Potter; Jamie Campbell Bower y Jayne Wisener se lucen más que nadie en los segmentos cantados, y ella destaca además por su especial belleza; Ed Sanders, el niño, canta y actúa con soltura, un gran acierto en el reparto, sin duda. Sorprende más que nadie Sacha Baron Cohen, con un papel, aunque corto, genial, que además borda con un histrionismo desopilante.


Sweeney Todd es -y lo digo, por supuesto, desde mi opinión personal- la mejor película de Tim Burton, una película tremendamente divertida pero a la vez dramática y crítica, con un tratamiento estético insuperable, muy bien musicada e interpretada. Quizás (¡ojalá!) There will be blood me haga cambiar de opinión, pero muy probablemente a final de año seguiré creyendo que es la mejor de las películas estrenadas en 2008 en España. Chapeau para Tim Burton, del que espero con ansias Alicia en el país de las maravillas... ¡mierda!, ya vuelvo a estar con el mono de cine de Burton.


Valoración: 8,5/10.

martes 12 de febrero de 2008

No es país para viejos

Título original: No Country for Old Men

Dirección: Joel Coen, Ethan Coen
Guión: Ethan Coen, Joel Coen (novela de Cormac McCarthy)
Reparto: Josh Brolin, Javier Bardem, Tommy Lee Jones, Kelly Macdonald, Woody Harrelson, Garret Dillahunt



Empezamos bien el año, como he venido leyendo y diciendo yo mismo. La perspectiva de No country for old men, el esperadísimo regreso de los Coen, era uno de los principales atractivos cinematográficos del año para mi persona, en dura pugna con Sweeney Todd y There will be blood. Respaldada por las nominaciones (y con "nominaciones" quiero decir "la nominación de Bardem"), supongo que tendrá buena acogida en nuestras tierras; respaldada por la crítica, supuse que sería un puto peliculón. ¿Lo es? Vamos allá.

Un día de 1980, el soldador Llewellyn Moss, veterano de Vietnam, sale a cazar antílopes; para su ¿suerte?, lo que consigue es un maletín con dos millones y medio de dólares, que consigue del lugar en el que se ha "llevado a cabo" un intercambio por drogas. Esa misma noche, Moss vuelve al lugar para dar de beber a un superviviente; sin embargo, alguien le encuentra, y empieza a ser perseguido. No tardará en empezar a darle caza un tal Anton Chigurh, un ser sádico y siniestro sin pasado, que dudosamente pretenda recuperar el maletín; éste, a su vez, será perseguido por el viejo sheriff Bell, que ha prometido a la mujer de Moss encontrarlo y salvarlo.


Lo cierto es que, en lo técnico, no se me ocurre nada que reprochar a la película. El guión es genial, más aún si se ha leído la novela, pues la narración fría, en tercera persona pero no omnisciente, de McCarthy se ha adaptado magistralmente, consiguiendo incluso en ciertos puntos toques de humor; otros diálogos, también de un humor negro brutal, han sido añadidos por los Bros. en beneficio del filme. La dirección es insuperable, regalándonos algunas escenas de acción impresionantes; en particular, las persecuciones son impactantes. La fotografía, como he leído por ahí, es en el desierto lo que en Fargo era la nieve, para mi gusto incluso mejor. Brutal. En cuanto a la música... no hay, por mucho que digan la ficha de IMDB, excepto en un punto en el que oímos (momento cómico magistral; repito el adjetivo, pero no me salen más) a unos mariachis. Ni puta falta que hace, pues ese tono duro y realista pretendido queda totalmente conseguido de este modo.

En cuanto a las actuaciones, me consta que todo está bastante claro: es Bardem el que se hace con la película, claro que no todo el mérito es suyo, de la cara de loco, de la voz de maniaco y del peinado de idiota, sino que el personaje en sí es tremendo: McCarthy preparó una manifestación de la maldad incontrolable y sin sentido, y los Coen y nuestro Javier, que se nos hizo mayor con Mar adentro y ahora se nos independiza, lo dotan de vida y de esa atracción que tiene de por sí el mal, más aún en la pantalla. Por supuesto, Josh Brolin, sobre el que recae gran parte del peso del film (y que me encanta desde Planet Terror, pues es algo así como un Charles Bronson que actúa bien), también borda a su personaje, el supuesto protagonista, el cazador cazado. Tommy Lee Jones se encuentra en su salsa en ese papel que tantas veces le hemos visto interpretar; Kelly Macdonald y Woody Harrelson salen poco, pero también muy bien.


El problema principal es lo controversial de los últimos veinte mintuos del filme, a raíz de una elipsis temporal altamente chocante, que da paso a una reflexión hablada sobre los acontecimientos presenciados por los viejos americanos, encabezados por el sheriff Bell, durante sus vidas. El asunto está en que se rompe de golpe con ese perfecto thriller que era la película hasta este punto, dando paso a una serie de escenas que se centran en los pensamientos nostálgico-críticos que se nos han mostrado con la típica voz en off coeniana inicial y con las secuencias del sheriff, no excesivamente bien ensambladas dentro del argumento, excepto para llegar a esta conclusión. Además, tenemos otras secuencias de interpretación compleja para muchos (para mí incluido; he tenido que leerme la novela y volver a ver la película para entenderla del todo), también en un estilo muy Coen (recordemos, cómo no, Barton Fink, con una crítica mucho más particular, eso sí). Para mí, la elipsis inesperada se debe a la caída definitiva en el pozo de la ambición (referencia involuntaria, lo juro). A partir de aquí, tenemos algunas escenas que, bien observadas, atan cabos perfectamente; otra que demuestra la existencia del azar sobre el destino, en contra de lo que cierto personaje hace pensar; otra, la que concluye la película, que concluye también la reflexión, mostrándonos que esa luz que deseamos ver en la oscuridad es sólo un sueño. Etcétera. Para mí, repito; supongo que cada cual puede interpretar estas cosas a su manera, y que muchos odiarán tener que estar atentos y pensar, mientras que a mí no me desagrada precisamente. Y otros dirán que son lagunas, y puede que tengan razón. No sé.


En relación a otras obras de los hermanos, la más similar es la opera prima, Sangre fácil, con la que comparte la seriedad (general), el tema de la ambición (recurrente, eso sí, en la mayoría de la filmografía de los Coen), el desierto, los silencios. Tenemos también el final que nos deja con cara de gilipollas, presente sobretodo en Barton Fink, aunque en menor medida también en Muerte entre las flores (título, por cierto, precioso; lástima que no haya flores en la película, la mejor de los Coen para mi gusto, dicho sea de paso), y más en que no caigo. El humor negro está alejado del de Fargo, por ser mucho más esporádico, aunque se presenta del mismo modo: mediante la burla del tabú, como me gusta decir a mí.

No country for old men es una obra con una dirección, un reparto y una fotografía perfectas, con algún toque de humor y una profunda reflexión sobre la inexorable caída libre de los Estados Unidos hacia la violencia que, aun siendo la base de la novela, no está tan bien introducida en el filme como cabría. ¿Se llevará Oscars? Sí. ¿Es una gran película? Desde luego. Sin embargo, poniéndome más pedante de lo habitual, he de remarcar que los Coen no han vuelto, porque el material no es suyo, es de McCarthy; lo que han hecho es adaptar casi a la perfección la parte de la obra que resulta fácilmente interpretable como guión cinematográfico, relegando la crítica social hasta el peligroso extremo de parecer (a muchos) innecesaria. Cosa que no es.


Valoración: 8,5/10.

domingo 3 de febrero de 2008

Monstruoso (Cloverfield)

Título original: Cloverfield.
Dirección: Matt Reeves.
Guión: Drew Goddard.
Reparto: Michael Stahl-David, Jessica Lucas, T.J. Miller, Lizzy Caplan, Mike Vogel, Odette Yustman.


Que J.J. Abrams es el puto amo quedó bastante claro con esa maravilla que es Lost (que, por cierto, ha vuelto este jueves con una crueldad-genialidad guionística mayor que nunca); es por esto que Cloverfield, de la que me niego a escribir más veces de las justas el título en castellano, me llamó la atención desde el primer momento, básicamente por eso que Nacho Vigalondo ha denominado acertadamente "metatrama", y a lo que yo llamo "mitología". Sin embargo, también me atrajo la cámara en mano, que está en auge hoy en día, deduzco después de haber visto REC, Redacted y Cloverfield (y de saber algo de Diary of the Dead, de George A. Romero). En fin, vamos allá.

Rob es un joven pijo que se va a ir a trabajar a Japón, ignorando los fuertes sentimientos entre él y su vieja amiga Beth; cuando su hermano y sus mejores amigos lo intentan convencer de que se quede, un ser monstruoso (¡mierda!) empieza a atacar Manhattan. La gente empieza a huir, pero Rob no está dispuesto a abandonar a Beth, así que vuelve a buscarla a su apartamento tras oír un mensaje de ayuda en su teléfono. Por supuesto, su hermano Jason, sus mejores amigos, Hut y Lily, y una que había en su fiesta de despedida, Marlena, lo acompañan.


Así a priori se ve ya que el nudo argumental es bastante pobre; en efecto, lo de introducir una historia de amor en una película que se basa en las catástrofes queda considerablemente mal. Sin embargo, este hecho no está llevado de forma tan cursi que resulte repelente, y da pie a muchas situaciones de lucimiento de unos efectos especiales insuperablemente creíbles (pongo énfasis en el plano de la cabeza de la estatua).

La película no se ha visto completamente tras el primer visionado, debido a los numerosos easter eggs marca Abrams (fijaos sobretodo, si no la habéis visto aún, en el mar en la secuencia final, en la grabación anterior en el tren), ni siquiera tras el segundo, porque surgen muchísimas incógnitas sin respuesta. La principal... ¿qué cojones es el bicho? Sólo tenemos una idea, y por lo que vemos al inicio de la grabación; es decir, justo al principio de la película.

Cloverfield es una película con un hilo argumental chorra, pero con un todo absorbente, espectacular y, en no pocos momentos (si se está atento, obviamente), terrorífico, primera muestra del estilo Abrams dentro del cine, y que, -presumiblemente- por desgracia, tendrá una secuela. Muy recomendable, y con gran influencia nipona, especialmente curiosa la de Final Fantasy X (Sinh... brotes... quien haya jugado lo entenderá).


Valoración: 7,5/10.